Piensa por un momento en tu armario. Ya sabes ese momento en el que lo abres y sabes inmediatamente qué prendas todavía te quedan bien, cuáles siguen sintiéndose como tú y cuáles llevan ahí los últimos tres años esperando su “algún día”.
Quizás algún día me la ponga.
Me costó mucho dinero.
Antes me encantaba.
Quizás algún día vuelva a quedarme bien.
Y ahí siguen.
Pues bien, en esta clase divertida, vamos a hacer la misma auditoría con las personas y los espacios de tu vida.
¿Quién sigue encajando?
¿Qué sigue sintiéndose como tú?
¿Qué realmente te nutre?
¿Y qué estás conservando simplemente por historia, costumbre, lealtad o porque te has vuelto muy buen@ justificándolo?
No se trata de hacer que nadie esté mal. Se trata de ser lo suficientemente honest@ para ver lo que realmente hay.
Porque a veces el amor propio consiste menos en añadir algo nuevo y más en poder reconocer finalmente: Esto ya no encaja conmigo.
Al igual que con la ropa, no tienes que odiar lo que ya no te queda. Simplemente lo reconoces, lo sueltas y haces espacio.
Entonces, ¿quién y qué sigue teniendo un lugar en tu mundo?
¡Bienvenid@ a Auditoría del Amor Propio!